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23 mayo 2007

FALSEDADES DE LA VERSION “OLGA VALE YA”.-

LOS PERITOS “EN INTELIGENCIA”.
Que fueron “a gogó”, las condiciones en que se encargó el informe de los peritos “en inteligencia”, lo demostró la respuesta dada a una pregunta de uno de los abogados defensores: si se demostrara que el explosivo empleado en los trenes fue Titadyne, dijeron los policías, la revelación tendría en las conclusiones de su informe una influencia mínima. Es decir, seguirían pensando que la ETA no tuvo nada que ver. Para culminar su brillante actuación, reconocieron sin empacho que no saben de ninguna otra organización terrorista que emplee este explosivo.
El propio Presidente del tribunal les preguntó – se vio obligado - cómo es posible que tal revelación, en el caso de darse, pueda afectar tan poco a la conclusión. Tras algunos balbuceos, alegaron que, tras los estudios realizados de las sustracciones de mina Conchita, la culpabilidad islamista estaba más que demostrada. Inmediatamente se dieron cuenta de que, a lo sumo, lo que demuestran tales estudios es que la célula de Leganés se hizo con explosivos provenientes de esa mina, no que empleara los mismos para cometer el atentado, menos aun si se demostrara que lo que explotó en los trenes no fue explosivo procedente de mina Conchita, donde nunca han tenido Titadyne. Entonces, sin dejar de balbucear, alegaron que la propia ETA desmintió en dos comunicados al diario Gara tener nada que ver con los atentados. Pero, claro, esto tampoco vale, pues si el atentado tenía que servir para que el PP perdiera las elecciones, era esencial que se creyera obra de islamistas y no de etarras, ya que, de haberse sabido que fueron éstos los autores, habría provocado exactamente el efecto contrario. Por eso, al final, dieron el único argumento realmente válido, esto es, que en un documento interno incautado a ETA en marzo de 2005, los terroristas vascos se mostraron desvinculados del atentado. Pero, si es verdad que ese documento interno es tan concluyente, ¿por qué lo alegaron como argumento escoba y no lo esgrimieron desde el principio? Y, más importante todavía, ¿por qué ese documento no está incorporado al informe? Porque no era “conveniente”.
El que éste tiene más el aspecto de un dictamen de conclusión predeterminada que de un informe pericial independiente no es una impresión exclusiva de los conspiracionistas, obsesionados por demostrar que la Policía ha cegado cualquier línea de investigación que conduzca a ETA. Esta impresión la comparte el Presidente del tribunal, tal y como acredita el que Gómez Bermúdez acabara el interrogatorio a los peritos preguntándoles quién les había encargado el informe. ¿Qué interés puede tener para el Presidente el nombre del mando policial que ordenó el trabajo si no es para tratar de entender su tendenciosidad? Una tendenciosidad que no deriva tanto del modo de explicarse el informe como de la estúpida afirmación que sus autores vertieron ayer, que si se demostrara que lo estallado en los trenes fue Titadyne, la conclusión sería la misma. Resultó haber sido – como no – Telesforo Rubio.
Si se hubieran limitado a decir que, en el caso de que fuera Titadyne el explosivo empleado, tendrían que replantearse sus conclusiones, el informe que firmaron estos policías habría ganado en seriedad y fiabilidad. Así, no deja de ser un documento hecho para agradar al jefe. No hay peor subordinado que el pelota que, por halagar al superior, se pasa de obsequioso y termina por dejarlo en evidencia. Parecía como si supieran, de antemano, que no había sido Goma Dos Eco.
LAS FINANZAS DE LA BANDA. EL CHINO.
Sin embargo, la jornada empezó con un informe sobre el modo de financiarse la célula islamista. Después de exhaustivas explicaciones acerca de cómo los islamistas de Leganés se financiaron con actividades delictivas, principalmente la venta de hachís, el perito, a preguntas del abogado de Jamal Zougam, una de las estrellas del juicio, reconoció que no sabían de dónde habían sacado la droga con cuya venta se habían financiado. O sea, que no saben nada.
LOS IDEÓLOGOS DEL 11 – M.
Llegó el momento de examinar un informe destinado a acreditar la intervención de los tres autores intelectuales del atentado. Nuevamente, quedó en evidencia lo poco que la Policía ha conseguido reunir contra El Egipcio, el Haski y Youssef Belhadj, muy especialmente contra estos dos. Pueden apostar que, salvo sorpresas de última hora, los tres serán absueltos de la acusación de asesinato.
LAS TARJETAS DE TELEFONOS DE MORATA DE TAJUÑA.
Debe recordarse en este punto que siete tarjetas telefónicas de la partida a la que pertenecía la encontrada en la mochila de Vallecas se activaron bajo la BTS (torre repetidora de telefonía móvil) de Morata de Tajuña durante las horas inmediatamente anteriores al atentado. Este es un indicio de que las mochilas se prepararon en la finca que en ese término municipal había alquilado El Chino. Pues bien, ayer supimos que lo que la BTS registra es el último lugar donde estuvo encendido el móvil que portaba esa tarjeta. Si los móviles se hubieran vuelto a encender, no habría quedado rastro de la activación en la citada BTS de Morata.
Es verdad que el teléfono móvil hallado en la mochila de Vallecas estaba apagado y que se supone que estaba previsto que la bomba se activara a consecuencia del dispositivo de alarma del teléfono y que, por lo tanto, es presumible que el resto de las mochilas fueron preparadas del mismo modo. Pero, entonces ¿por qué les colocaron tarjetas a los móviles? Pero sobre todo, ¿por qué activarlas el día antes en Morata? Todo hace pensar que la mochila de Vallecas y la tarjeta telefónica que había en ella no sólo tenía por finalidad conducir hasta Jamal Zougam, el islamista que regentaba el locutorio de Lavapiés y que fue detenido la tarde del 13 de marzo, sino también hasta la finca de Morata, alquilada por El Chino y donde se supone se montaron las mochilas. El Presidente se mostró perfectamente consciente de la importancia del detalle y preguntó y repreguntó una y otra vez a los peritos hasta que quedó bien claro que, si los móviles se hubieran vuelto a encender, no quedaría rastro de las tarjetas en la BTS de Morata de Tajuña.
EL MODUS OPERANDI.
Muy interesante también ha sido el examen comparativo del modus operandi de ETA cuando ha preparado bombas con móviles y el de los terroristas del 11-M. Los TEDAX encargados de hacer el informe explicaron muy bien dos diferencias esenciales:
1.- La ETA emplea el teléfono como activador a distancia (lo que exige que esté encendido y que tenga una tarjeta para que pueda recibir la llamada que ha de hacer estallar el artefacto), a la vez que lo programa para que no pueda recibir más llamadas que las que se produzcan desde un número determinado para evitar que una accidental pueda iniciar el explosivo antes de tiempo; mientras que los terroristas del 11-M utilizaron los móviles como simples temporizadores, mediante el sistema de alarma, lo que no exige tarjeta telefónica y, por no exigir, no exige ni siquiera un teléfono, pues basta cualquier temporizador, como un reloj con alarma;
2.- La ETA añade al circuito eléctrico, otro paralelo alimentado con una pila para asegurarse que habrá energía suficiente para que estalle la bomba, ya que la pila del móvil puede no tener capacidad suficiente para que el detonador haga estallar el explosivo; en cambio, los terroristas del 11-M no colocaron ningún sistema de pilas.
La explicación podría ser un fuerte respaldo a la versión oficial, si no fuera porque:
2.1.- En los tres atentados cometidos por ETA con móviles fue posible recoger suficientes evidencias como para saber cómo prepara la ETA las bombas con móviles, incluida la marca preferida de teléfono para hacerlas;
2.2.- Que, en cambio, respecto al 11-M, a pesar de haber habido diez focos de explosión y dos mochilas sin estallar que no pudieron ser desactivadas, sólo sabemos cómo se fabricaron los artefactos deduciéndolo de lo encontrado en la mochila de Vallecas, pues, entre los restos, no se encontró nada relacionado con el modo en que estaban fabricadas las bombas; y por último, y más importante,
2.3.- Resulta que, entre las muestras entregadas por los TEDAX a los ocho peritos encargados de hacer el informe sobre los explosivos, el que acaba de ser entregado al tribunal, hay una pila de petaca recuperada de uno de los focos, sin que nadie haya explicado todavía por qué se ha descartado que esta pila pudiera formar parte de alguno de los artefactos estallados y ni siquiera si hubo un acto formal para descartarla, pues su hallazgo no constaba en el sumario hasta que los peritos entregaron su informe.
EL COLOFON: CHICOS DE PRISA.
El País, decidió que la versión de los policías peritos que han explicado la presencia del DNT y la nitroglicerina por medio de una hipotética contaminación mientras sus compañeros custodiaban las muestras, necesita de una ayuda extra y argumentó en su edición de ayer que lo que ocurrió es que, al preparar los artefactos, los terroristas mezclaron cartuchos de Goma 2 ECO con cartuchos de Goma 2 EC – dejada de fabricar hace años, por tanto "pasada de fecha", caducada - - que de las dos clases había en mina Conchita. Como la Goma 2 EC tiene en su composición DNT y nitroglicerina, la presencia de ambas sustancias se debió a que los terroristas los mezclaron sin saber muy bien lo que hacían. La explicación sería creíble si en alguno de los lugares relacionados con la célula de Leganés se hubiera encontrado un solo cartucho de Goma 2 EC, pero da la casualidad de que no ha sido así. Es más, entre los escombros de Leganés se encontró un número elevadísimo de envoltorios de explosivo, y todos ellos se referían a Goma 2 ECO. El redactor termina su información con una broma acerca de la permeabilidad de los preservativos empleados por los TEDAX, aventurando la posibilidad de que sean tan permeables como las bolsas que emplean para guardar las evidencias y muestras.
Si la perspicacia de los oficialistas es paralela al gusto de su sentido del humor, la versión oficial puede darse por muerta.
CONCLUSIONES.
La jornada de ayer fue extraordinariamente importante. La mayoría de los periódicos destacarán hoy que el informe policial descarta la participación de ETA o que los últimos procesados que se mantenían en huelga de hambre, finalmente la han abandonado (que es verdad que lo han hecho). Sin embargo, lo que sobresale son dos cosas importantes:
1.- Que, entre las muestras de los focos ha aparecido una pila de petaca, que podría formar parte de uno de los artefactos y demostrar que estaban construidos de manera distinta a cómo lo fue la mochila de Vallecas, una manera, además, similar al modus operandi de ETA;
2.- Que la activación de las tarjetas telefónicas en las proximidades de la finca de Morata de Tajuña podría ser una prueba falsa.

22 mayo 2007

11-M: LA OBSTINADA VERDAD.-

ETA – ISLAMISTAS.
En los procesos civiles, cuando lo que se discute no son los hechos, porque están reconocidos por ambas partes, sino los derechos que a cada cual atribuye la ley, es frecuente aportar algún dictamen firmado por algún prestigioso jurista en el que se concluye que los derechos que reconoce la ley son precisamente los que reclama la parte que ha encargado el dictamen. En estos casos, al juez no le interesa la conclusión que alcanza el jurista que dictamina, ya que ésta está predeterminada por el encargo, sino el modo en que la alcanza, y, por lo tanto, lo tendrá tanto más en cuenta cuanto más sólida sea su argumentación.
Ayer, en la sala de la Casa de Campo, tuvimos ocasión se ver cómo fue sometido a examen un dictamen de conclusión predeterminada. No venía con esta tacha, porque se supone que no fue encargado para que alcanzara una determinada conclusión, sino para que los expertos policiales resolvieran la cuestión de si la ETA podía o no tener que ver con el atentado del 11 de marzo de 2004. En principio, se supone que a la Policía le traen al pairo las consecuencias políticas de que se demuestre o no esta relación, pero ayer pudimos ver que los que elaboraron el informe se comportaron de la misma manera que el que hace un dictamen de parte: sea sólida o no la argumentación disponible, el punto de arribo ha de ser el previamente determinado: la ETA no tuvo nada que ver con el 11-M.
Que fueron esas las condiciones en que se encargó el informe lo demostró la respuesta dada a una pregunta de uno de los abogados defensores: si se demostrara que el explosivo empleado en los trenes fue Titadyne, dijeron los policías, la revelación tendría en las conclusiones de su informe una influencia mínima. Es decir, seguirían pensando que la ETA no tuvo nada que ver. Para culminar su brillante actuación, reconocieron sin empacho que no saben de ninguna otra organización terrorista que emplee este explosivo.
La afirmación fue tan reveladora de la actitud con la que los policías habían elaborado el informe que el propio Presidente del tribunal les preguntó cómo es posible que tal revelación, en el caso de darse, pueda afectar tan poco a la conclusión. Tras algunos balbuceos, alegaron que, tras los estudios realizados de las sustracciones de mina Conchita, la culpabilidad islamista estaba más que demostrada. Inmediatamente se dieron cuenta de que, a lo sumo, lo que demuestran tales estudios es que la célula de Leganés se hizo con explosivos provenientes de esa mina, no que empleara los mismos para cometer el atentado, menos aun si se demostrara que lo que explotó en los trenes no fue explosivo procedente de mina Conchita, donde nunca han tenido Titadyne. Entonces, sin dejar de balbucear, alegaron que la propia ETA desmintió en dos comunicados al diario Gara tener nada que ver con los atentados. Pero, claro, esto tampoco vale, pues si el atentado tenía que servir para que el PP perdiera las elecciones, era esencial que se creyera obra de islamistas y no de etarras, ya que, de haberse sabido que fueron éstos los autores, habría provocado exactamente el efecto contrario. Por eso, al final, dieron el único argumento realmente válido, esto es, que en un documento interno incautado a ETA en marzo de 2005, los terroristas vascos se mostraron desvinculados del atentado. Pero, si es verdad que ese documento interno es tan concluyente, ¿por qué lo alegaron como argumento escoba y no lo esgrimieron desde el principio? Y, más importante todavía, ¿por qué ese documento no está incorporado al informe?
El que éste tiene más el aspecto de un dictamen de conclusión predeterminada que de un informe pericial independiente no es una impresión exclusiva de los conspiracionistas, obsesionados por demostrar que la Policía ha cegado cualquier línea de investigación que conduzca a ETA. Esta impresión la comparte el Presidente del tribunal, tal y como acredita el que Gómez Bermúdez acabara el interrogatorio a los peritos preguntándoles quién les había encargado el informe. ¿Qué interés puede tener para el Presidente el nombre del mando policial que ordenó el trabajo si no es para tratar de entender su tendenciosidad? Una tendenciosidad que no deriva tanto del modo de explicarse el informe como de la estúpida afirmación que sus autores vertieron ayer, que si se demostrara que lo estallado en los trenes fue Titadyne, la conclusión sería la misma.
Si se hubieran limitado a decir que, en el caso de que fuera Titadyne el explosivo empleado, tendrían que replantearse sus conclusiones, el informe que firmaron estos policías habría ganado en seriedad y fiabilidad. Así, no deja de ser un documento hecho para agradar al jefe. No hay peor subordinado que el pelota que, por halagar al superior, se pasa de obsequioso y termina por dejarlo en evidencia.
LAS FINANZAS DE EL CHINO.
Sin embargo, la jornada empezó con un informe sobre el modo de financiarse la célula islamista. Después de exhaustivas explicaciones acerca de cómo los islamistas de Leganés se financiaron con actividades delictivas, principalmente la venta de hachís, el perito, a preguntas del abogado de Jamal Zougam, una de las estrellas del juicio, reconoció que no sabían de dónde habían sacado la droga con cuya venta se habían financiado. O sea, que no saben nada.
LOS IDEÓLOGOS DEL 11-M.
Llegó el momento de examinar un informe destinado a acreditar la intervención de los tres autores intelectuales del atentado. Nuevamente, quedó en evidencia lo poco que la Policía ha conseguido reunir contra El Egipcio, el Haski y Youssef Belhadj, muy especialmente contra estos dos. Pueden apostar que, salvo sorpresas de última hora, los tres serán absueltos de la acusación de asesinato.
LAS TARJETAS DE MORATA.
A media tarde, tuvimos conocimiento de una cuestión técnica de extraordinaria importancia a efectos de lo que más importa, que es saber lo que ocurrió. Fue cuando declararon dos expertos en telefonía móvil a quienes la Policía encargó que estudiaran las tarjetas telefónicas que se supone estaban en las mochilas que estallaron en los trenes, pertenecientes a la partida de la que formaba parte la encontrada en lo mochila de Vallecas. Debe recordarse en este punto que siete tarjetas telefónicas de la partida a la que pertenecía la encontrada en la mochila de Vallecas se activaron bajo la BTS (torre repetidora de telefonía móvil) de Morata de Tajuña durante las horas inmediatamente anteriores al atentado. Este es un indicio de que las mochilas se prepararon en la finca que en ese término municipal había alquilado El Chino. Pues bien, ayer supimos que lo que la BTS registra es el último lugar donde estuvo encendido el móvil que portaba esa tarjeta. Si los móviles se hubieran vuelto a encender, no habría quedado rastro de la activación en la citada BTS de Morata.
Es verdad que el teléfono móvil hallado en la mochila de Vallecas estaba apagado y que se supone que estaba previsto que la bomba se activara a consecuencia del dispositivo de alarma del teléfono y que, por lo tanto, es presumible que el resto de las mochilas fueron preparadas del mismo modo. Pero, entonces ¿por qué les colocaron tarjetas a los móviles? Pero sobre todo, ¿por qué activarlas el día antes en Morata? Todo hace pensar que la mochila de Vallecas y la tarjeta telefónica que había en ella no sólo tenía por finalidad conducir hasta Jamal Zougam, el islamista que regentaba el locutorio de Lavapiés y que fue detenido la tarde del 13 de marzo, sino también hasta la finca de Morata, alquilada por El Chino y donde se supone se montaron las mochilas. El Presidente se mostró perfectamente consciente de la importancia del detalle y preguntó y repreguntó una y otra vez a los peritos hasta que quedó bien claro que, si los móviles se hubieran vuelto a encender, no quedaría rastro de las tarjetas en la BTS de Morata de Tajuña.
MODUS OPERANDI.

Muy interesante también ha sido el examen comparativo del modus operandi de ETA cuando ha preparado bombas con móviles y el de los terroristas del 11-M. Los TEDAX encargados de hacer el informe explicaron muy bien dos diferencias esenciales:
1) La ETA emplea el teléfono como activador a distancia (lo que exige que esté encendido y que tenga una tarjeta para que pueda recibir la llamada que ha de hacer estallar el artefacto), a la vez que lo programa para que no pueda recibir más llamadas que las que se produzcan desde un número determinado para evitar que una accidental pueda iniciar el explosivo antes de tiempo; mientras que los terroristas del 11-M utilizaron los móviles como simples temporizadores, mediante el sistema de alarma, lo que no exige tarjeta telefónica y, por no exigir, no exige ni siquiera un teléfono, pues basta cualquier temporizador, como un reloj con alarma;
2) La ETA añade al circuito eléctrico, otro paralelo alimentado con una pila para asegurarse que habrá energía suficiente para que estalle la bomba, ya que la pila del móvil puede no tener capacidad suficiente para que el detonador haga estallar el explosivo; en cambio, los terroristas del 11-M no colocaron ningún sistema de pilas.
La explicación podría ser un fuerte respaldo a la versión oficial, si no fuera porque:
a) en los tres atentados cometidos por ETA con móviles fue posible recoger suficientes evidencias como para saber cómo prepara la ETA las bombas con móviles, incluida la marca preferida de teléfono para hacerlas;
b) que, en cambio, respecto al 11-M, a pesar de haber habido diez focos de explosión y dos mochilas sin estallar que no pudieron ser desactivadas, sólo sabemos cómo se fabricaron los artefactos deduciéndolo de lo encontrado en la mochila de Vallecas, pues, entre los restos, no se encontró nada relacionado con el modo en que estaban fabricadas las bombas; y por último, y más importante,
c) resulta que, entre las muestras entregadas por los TEDAX a los ocho peritos encargados de hacer el informe sobre los explosivos, el que acaba de ser entregado al tribunal, hay una pila de petaca recuperada de uno de los focos, sin que nadie haya explicado todavía por qué se ha descartado que esta pila pudiera formar parte de alguno de los artefactos estallados y ni siquiera si hubo un acto formal para descartarla, pues su hallazgo no constaba en el sumario hasta que los peritos entregaron su informe.
LA GUERRA MEDIÁTICA.

Mientras tanto, la guerra en los medios sigue. Por un lado, El Mundo ha cambiado su estrategia y ha dejado de empeñarse en que los peritos de la Guardia Civil dicen lo que es obvio que no querían decir y se ha centrado en el escándalo de la desaparición y contaminación de pruebas. Pero no sólo, sino que ha comenzado a recibir informaciones de policías de a pie que, escandalizados por la imagen que las fuerzas del orden están dando, explicaron a García Abadillo la responsabilidad de Jesús Sánchez Manzano en el caos con el que se almacenaron las muestras recogidas de los focos que, al parecer, fueron muchas más de las que se ha reconocido tener. No sólo, sino que han denunciado que las mismas se almacenaron sin haber sido adecuadamente preservadas de contaminaciones y sin la etiquetación debida. Junto a este importante hecho, que puede ser el primero de una serie de filtraciones acerca de las irregularidades cometidas por algunos mandos policiales durante la investigación, hay que unir otro, el de la derrota del hasta ahora mayoritario Sindicato Unificado de Policía (SUP) en las elecciones sindicales habidas en el seno del Cuerpo. No se olvide que el SUP es un poderoso sindicato policial próximo al PSOE.
Por su parte, El País, decidió que la versión de los policías peritos que han explicado la presencia del DNT y la nitroglicerina por medio de una hipotética contaminación mientras sus compañeros custodiaban las muestras, necesita de una ayuda extra y argumentó en su edición de ayer que lo que ocurrió es que, al preparar los artefactos, los terroristas mezclaron cartuchos de Goma 2 ECO con cartuchos de Goma 2 EC, que de las dos clases había en mina Conchita. Como la Goma 2 EC tiene en su composición DNT y nitroglicerina, la presencia de ambas sustancias se debió a que los terroristas los mezclaron sin saber muy bien lo que hacían. La explicación sería creíble si en alguno de los lugares relacionados con la célula de Leganés se hubiera encontrado un solo cartucho de Goma 2 EC, pero da la casualidad de que no ha sido así. Es más, entre los escombros de Leganés se encontró un número elevadísimo de envoltorios de explosivo, y todos ellos se referían a Goma 2 ECO. El redactor termina su información con una broma acerca de la permeabilidad de los preservativos empleados por los TEDAX, aventurando la posibilidad de que sean tan permeables como las bolsas que emplean para guardar las evidencias y muestras.
Si la perspicacia de los oficialistas es paralela al gusto de su sentido del humor, la versión oficial puede darse por muerta.
CONCLUSIÓN.

La jornada de ayer fue extraordinariamente importante. La mayoría de los periódicos destacarán hoy que el informe policial descarta la participación de ETA o que los últimos procesados que se mantenían en huelga de hambre, finalmente la han abandonado (que es verdad que lo han hecho). Sin embargo, lo que sobresale son dos cosas importantes: que, entre las muestras de los focos ha aparecido una pila de petaca, que podría formar parte de uno de los artefactos y demostrar que estaban construidos de manera distinta a cómo lo fue la mochila de Vallecas, una manera, además, similar al modus operandi de ETA; y que la activación de las tarjetas telefónicas en las proximidades de la finca de Morata de Tajuña podría ser una prueba falsa.
Emilio Campmany

21 mayo 2007

TERRORISMO. PROCESO DE RENDICIÓN.-

EL PSOE CONTEMPLABA DESDE 2003 LA POSIBILIDAD DE ENTREGAR NAVARRA A LOS ETARRAS.
El principal negociador por el PSOE, Jesús Egiguren, no solo mantuvo 25 reuniones con los etarras para buscar la salida pactada, mientras Zapatero decía apoyar una política de firmeza contra el terrorismo firmando con Aznár el Pacto por las libertades y contra el terrorismo, sino que mantiene posturas muy cercanas a los postulados de la izquierda aberzale sobre Navarra.
En su libro ‘Los últimos españoles sin patria y sin libertad’, editado en 2003, contemplaba un “arreglo” pactado con ETA sobre la base de avanzar en la construcción nacional vasca a cambio de la “paz”. Egiguren en el epílogo de su libro, titulado ‘Bases para un arreglo’, ya aludía a la posible inclusión de Navarra en un “solución pactada” del conflicto vasco, en virtud de “la aplicación de los acuerdos y decisiones políticas adoptadas a lo largo de todo el proceso se deberá llevar a cabo siguiendo los procedimientos previstos en el Estatuto de Guernica, la Ley de Reintegración y Amejoramiento del Fuero de Navarra y la Constitución”.
La Constitución de 1978 en su artículo dos, al incluir el ambiguo termino nacionalidad, al igual que en la redacción del Titulo VIII al prever una organización territorial del estado elástica e interpretable, contenía una carga de profundidad que mal manejada podaría estallar destruyendo primero la igualdad entre españoles y después la unidad de España. No en vano fue la propia Constitución la que en su Disposición Transitoria cuarta preveía la posibilidad de una incorporación de Navarra a la autonomía vasca, cuestión que el Estatuto de Autonomía del País Vasco en su articulo 2 se apresuró a plasmar: “Álava, Guipúzcoa y Vizcaya, así como Navarra tiene derecho a formar parte de la Comunidad Autónoma del País Vasco”. Con semejante marco legal no duden que el guión de la hoja de ruta de los acuerdos PSOE-ETA seguirá cumpliéndose y Navarra acabará en las garras de los separatistas vascos, salvo que el pueblo navarro no lo consienta.

JUICIO E INVESTIGACIÓN.-

LO QUE QUEDA DEL 11-M.
Zapatero, elegido como secretario de transición por su insignificancia, llegó a donde nadie esperaba gracias al 11-M y se apresuró a pagar tributo instantáneo e incondicional a quienes lo lanzaron, y con qué fuerza, al poder. Ahora quiere seguir ganando con los mismos méritos, pero no parece que dé para tanto la sangre de los iraquíes que abandonó y la de nuestras víctimas que pagaron su oportunista y desaprensiva promesa, que no punto del programa electoral, de hacer lo que anhelaban quienes resultaron ser implacables terroristas.
El atentado pasó de la vía muerta de la hiperpolitización sectaria para entrar en la estrechísima de la judicialización, sólo destinada a declarar culpabilidades o inocencias, pero de escasa utilidad para llegar al fondo de fenómenos internacionales y cuasi-bélicos de la amplitud del terrorismo yihadista. El Gobierno vivió años en el pánico de que una serie de sorprendentes coincidencias entre la obscuramente conocida trama del atentado y ETA fuesen algo más que puras casualidades y de que todo hubiera podido ser la joint venture que Felipe González temió el primer día. Los que nunca han visto más que conspiración en la derecha y se pasan la vida conspirando para calumniarla, deslegitimarla y liquidarla políticamente, se convirtieron al anti conspiracionismo furibundo, como si fuera posible hacer un atentado sin un complot previo.
Por increíbles chapuzas policiales o por cualesquiera otras razones, incluso conspirativas, posibles pistas quedaron emborronadas, manchadas, contaminadas y contagiadas hasta extremos de juzgado de guardia en el caso de la más decisiva y delicada de todas las hipótesis a probar: la igualdad o diferencia entre lo que explotó en los trenes y los cartuchos recuperados intactos en diversas localizaciones. Al parecer nunca lo sabremos. Cabos y maromas importantísimos quedan sueltos, pero no son de la competencia del juez si no se puede demostrar una relación con los acusados.
El Gobierno respira hondo y sus turiferarios de la prensa también. Salvo sorpresas totalmente imprevisibles, podrá dar carpetazo a peligrosas investigaciones. Deberemos conformarnos con la improbable teoría de que una serie de camellos y robaperas sin ningún adiestramiento y con numerosos contactos con diversas fuerzas de seguridad españolas lo hicieron todo sin ninguna relación con las omnipresentes organizaciones del mundo religioso-político que los inspira. Tampoco el juicio ha demostrado la más mínima conexión del atentado con Irak. No cabe esperar que lo reconozcan quienes quieren seguir viviendo del cuento, aunque sea una historia de terror. No quiere decir que no existiera en las mentes de los autores. Dejaron pruebas falsas, reivindicaciones inverosímiles incluidas, apuntando en la dirección islámica de una manera tan burda que no podían menos de resultar sospechosa. ETA lo hace a menudo, no para rechazar la autoría de sus hazañas, sino para ganar tiempo en la huida. Los resultados de las elecciones parece ser lo único que les importaba. Les facilitaron el camino a los que apostaron a muerte por esas pistas intencionadas porque nada tenían que perder y todo por ganar.
El extraordinario trabajo llevado a cabo por El Mundo y Libertad Digital es un servicio público y una contribución a la Historia que no debe terminarse. Esperemos que
Emilio Campmany nos lo siga contando en GEES, con la misma maestría con la que está haciendo una sucinta, informativa, analítica y equilibrada crónica diaria del juicio para los que quieren ver más allá sin partidismos y no tienen tiempo para largos seriales.
GEES.
Libertad Digital.

MAS MANIPULACION.-

CONTINÚAN DEPOSITADOS EN CAJAS. SÁNCHEZ MANZANO ORDENÓ AMONTONAR RESTOS DEL 11-M SIN ETIQUETAR Y SIN LA PROTECCIÓN DE UNA CADENA DE CUSTODIA.
Agentes de la Brigada Provincial de Madrid han denunciado a El Mundo que fue Sánchez Manzano, el ex jefe de los Tedax, el que asumió la recogida de los restos de los trenes pese a que no era su competencia, aunque en el juicio oral, afirmó lo contrario. Hasta el 18 de marzo de 2004 estuvieron llegando muestras al almacén que su unidad tenía en un semisótano del complejo de Canillas. Allí se amontonaron sin garantizar su custodia y sin ser identificadas, tal y como exige el protocolo de actuación. En su editorial, el diario que dirige Pedro J. Ramírez sostiene que se trata de una nueva clave "para entender por qué tres años después de la masacre seguimos sin saber qué sustancia voló los trenes".
Explica el diario en su editorial que la información que firma Casimiro García-Abadillo aporta "nuevas claves para entender por qué tres años después de la masacre seguimos sin saber qué sustancia voló los trenes". Relata que en la mañana del 11-M se produjeron momentos "de fuerte tensión" entre los miembros de las dos unidades de los Tedax que acudieron a los lugares de la masacre. Por un lado se presentaron todos los efectivos de la Brigada Provincial de Madrid y por otro, los tedax de la Unidad Central comandados por su entonces jefe, Juan Jesús Sánchez Manzano. Pese a que la competencia era de los primeros, fueron los segundos los que se encargaron de la recogida de muestras. Y fue el empeño de Sánchez Manzano por imponerse lo que provocó esos "momentos de fuerte tensión".
Detalla El Mundo que el "primer encontronazo" entre los agentes de la Unidad de Madrid y los de la Central se produjo cuando se detectó una bomba sin estallar en la estación de Atocha. Al final fue un tedax a las órdenes de Sánchez Manzano el que trató de desactivar el artefacto. Al final, explotó de manera controlada y se recogieron muestras. Para entonces, los agentes ya tenían la orden de remitir a las dependencias de la Unidad Central todo lo que recogieran en los trenes.
Según han denunciado varios agentes, continúa el diario, fue evidente la falta de organización y los fallos en la dirección. Como ejemplo pone que en los escenarios de la calle Téllez y la estación de El Pozo se recogieron restos de los focos sin que hubiesen sido etiquetados: ni tenían consignada la fecha y la hora de la recogida ni figuraba el lugar en el que se habían recogido.
Pese a que la recogida de muestras no se interrumpió hasta el 18 de marzo, sólo 23 restos procedentes de los focos de las explosiones se pusieron a disposición de los ocho peritos que, tres años después, tuvieron que hacer un análisis pericial para saber qué estalló en los trenes. De esos, salvo el polvo de extintor, todos fueron lavados con agua y acetona. Ha sido la imposibilidad de buena parte de los peritos de llegar a conclusiones por la falta de restos lo que ha llevado a algunos agentes tedax a destapar cómo se produjo esa labor y lo que llegó después.
Fueron "cientos de restos" recogidos y se amontonaron en cajas en un almacén que se encuentra en un semisótano de la dependencia de los Tedax dedicada a Enseñanza, en el complejo policial de Canillas.
Recuerda El Mundo que Sánchez Manzano fue nombrado comisario jefe de los Tedax por el PP en 2002 y que tras la llegada del PSOE a La Moncloa se convirtió en uno de los pocos mandos de la etapa anterior que conservó su puesto. Es más, en diciembre de 2004 el Gobierno de Zapatero le condecoró con la Cruz al Mérito Policial con distintivo rojo. Fue cinco meses después de que declarara en la comisión de investigación del Congreso que en los focos de las explosiones se había detectado "nitroglicerina".

DETERMINEMOS, ENTONCES, LOS NOMBRES Y LUGARES.-

Recomendable el artículo de Adam Selene en su blog Diarios de las estrellas, Los peores bodegueros del mundo, analizando el tema de la contaminación de los explosivos. ¿Qué es más inquietante? ¿Tener a una serie de incompetentes a los que se les contaminan las muestras que tienen bajo su custodia o tener a una serie de funcionarios dispuestos a contaminar voluntariamente las muestras para ocultar que no estalló Goma2-ECO?
Porque, si repasamos la secuencia de acontecimientos relacionada con los análisis, podemos ver cómo, después de detectarse dinitrotolueno en las muestras de los trenes (lo que ponía en riesgo la versión oficial), comenzó a aparecer dinitrotolueno hasta debajo de las piedras, incluso en muestras (las de fuera de los trenes) que ya se habían analizado anteriormente y en las que no había aparecido dinitrotolueno.
La misma jugada se repitió con la nitroglicerina. Hasta que no apareció en la muestra de polvo de extintor de El Pozo, no se había encontrado nitroglicerina en ningún sitio, pero fue aparecer en esa muestra (y poner de nuevo en riesgo la versión oficial) para que empezara a aparecer nitroglicerina en todas partes.
Ahora, aparecen componentes diversos de explosivo en todos sitios, incluso en muestras que nada tienen que ver con explosivos. Por ejemplo, aparecen ftalato de dibutilo y nitroglicol en algunas muestras tomadas en el domicilio de la C/ Villalobos donde dicen que vivía Jamal Ahmidan.
Evidentemente, para que aparezcan componentes de explosivo en muestras que nada tienen que ver con explosivos, alguien o algo, ha tenido que poner esos componentes ahí. La teoría de que eso ha sucedido porque las moléculas de nitroglicerina, de dinitrotolueno o de nitroglicol han migrado espontáneamente de un sitio a otro es ridícula e infinitamente menos plausible (a la luz de los acontecimientos) que la de que esa contaminación ha sido deliberada para enmascarar unos resultados que ponían en riesgo la tesis de que se ha usado Goma2-ECO. Teniendo en cuenta, además, que hay varias muestras (custodiadas por la Guardia Civil) donde no aparece contaminación de ningún tipo, está claro dónde se ha producido la alteración de pruebas.
La carga de la prueba recae, en estos momentos, sobre la Fiscalía y sobre aquéllos que quieran sostener la culpabilidad de los 29 desgarramantas que se sientan en el banquillo. Deberán ser ellos, dado que los análisis no certifican que en los trenes estallara Goma2-ECO, los que expliquen cómo, cuándo y dónde habrían podido contaminarse las muestras.
Y eso nos lleva al aspecto fundamental de la jugada: el juez tiene una buena oportunidad de contribuir a determinar quiénes han participado en la trama de ocultación del 11-M. Para que se hubiera producido contaminación, tendrán que decirnos dónde estaban almacenadas las muestras, qué otras muestras estaban almacenadas con ellas y que pudieran contener esos componentes que “migraron” hacia las muestras que ahora se han analizado, quiénes estaban a cargo de la custodia de esas muestras y quiénes son los responsables de esa contaminación.
¿”Contaminación”, dicen los defensores de la versión oficial? Estupendo. Identifiquemos a quienes, por negligencia, han contaminado las muestras. Veamos cómo y dónde se produjo esa contaminación. Porque, si no es contaminación, tendremos identificados a quienes han alterado las pruebas voluntariamente.
Determinemos los responsables, porque de esa forma habremos añadido unos cuantos nombres a la lista de personas que en su momento tendrán que responder de sus actos.
Luís del Pino.

20 mayo 2007

PROCESO DE RENDICIÓN.-


ACERCA DE MENTIRAS Y DIMISIONES.
La información publicada por el diario proetarra Gara no es en absoluto sorprendente o nueva, pese a que algunos finjan lo contrario. Durante los últimos meses y años, varios medios de comunicación han destapado los lugares y las fechas en que los enviados de Zapatero se han reunido en secreto con los terroristas etarras. Lo que está haciendo estos días ETA es vengarse del Gobierno por no ir todo lo deprisa que dijo que iría, humillando con las filtraciones al Estado de Derecho. En relación con los tratos con ETA, la cosa es ya insostenible. Al principio los negaron, y acusaron a los demás de mentir, calumniar y no aceptar los resultados del 14-M. Después, con la tregua de ETA, les dio exactamente igual, y borrachos de paz ni siquiera se vieron en la obligación de justificar sus mentiras. Después ETA volvió a matar, y volvieron a decir que ellos con ETA nada de nada, que era una campaña maliciosa del PP. Hoy ETA está marcando la política antiterrorista del Gobierno con declaraciones, filtraciones y entrevistas que, ante un Gobierno paralizado, reabre la cuestión de sus mentiras. Cuando los diálogos entre el PSOE y ETA iban ya avanzados, Zapatero, De la Vega, López Aguilar o Rubalcaba negaron las noticias y acusaron a los demás de mentir. Hoy ya ni siquiera los medios más afines niegan que el Gobierno ocultara y mintiera sobre sus tratos con ETA. Al final, las mentiras han conseguido una unanimidad entre unos y otros que eleva el problema más allá de la política antiterrorista a un problema nacional; ¿es posible elevar la mentira a categoría institucional? ¿Es posible la normalidad política y social en un país cuando el presidente del Gobierno y varios de sus ministros han sido pillados mintiendo repetidamente sobre sus reuniones secretas con ETA? Una confianza mínima en las instituciones es imprescindible para el funcionamiento social, económico o diplomático de un país; ¿dónde queda la confianza cuando el Gobierno negocia con los asesinos de casi mil españoles y miente al respecto? En este punto, o la nación pasa por alto el hecho de que el Gobierno lleva años mintiéndole acerca de ETA o exige las responsabilidades pertinentes a sus gobernantes. ¿Alguien se imagina un escándalo semejante en Estados Unidos, Gran Bretaña o Francia? Que nadie dude que, en cualquiera de estos países, el presidente del Gobierno se hubiera visto obligado a dimitir, y quien sabe si a responder ante la justicia. España se encuentra hoy en el punto de no retorno entre afrontar el hecho descarnado de que su Gobierno miente respecto a su relación con ETA u olvidarse del asunto y aceptar la mentira de sus gobernantes como algo aceptable. Entre dotarse a sí misma del orgullo constitucional de las naciones que nos rodean o aceptar la disolución moral y política de un régimen cuya defensa le ha costado casi mil muertos. Corto Zapatero no sólo ha acabado con la política antiterrorista del Estado, oxigenado a la banda y condenado a los concejales constitucionalistas vascos para los próximos cuatro años. Además, todo lo ha hecho mintiendo. Los efectos de su peculiar relación con ETA están ya traspasando los límites de la seguridad, y afectando gravemente a la estabilidad institucional y la confianza de sus ciudadanos en unos gobernantes que, simplemente, les mienten acerca de su relación con los asesinos de mil compatriotas. Tras las mentiras, parece la hora de las dimisiones, es decir, de la democracia.
GEES, Grupo de Estudios Estratégicos.

LA SENDA DE LA TRAICION.-

CUANDO EL PROCESO ES “LA SENDA DE LA TRAICIÓN”.
¿Queda algún pacto por incumplir, alguna palabra que quebrantar, algún consenso por romper, alguna alianza que traicionar? ¿Faltaba alguna deslealtad más? Sí. Lo supimos ayer: A la misma hora en que Zapatero proponía el Pacto el Pacto Antiterrorista, a la misma hora en los terroristas asesinaban y él condenaba los crímenes, representantes del PSOE se reunían y pactaban a escondidas con los facinerosos abertzales. Muchas veces: 25 según el diario proetarra Gara.
El doble juego y la traición parecen tan flagrantes, que hacen ineludible que el presidente del Gobierno asuma personalmente, sin testaferros ni circunloquios floridos sobre la paz, la responsabilidad de dar una explicación.
Como bien dijo ayer la vicepresidenta primera, los políticos «deben contestar todas las preguntas». Fue una lástima que no se atuviera a sus palabras y se negara por tres veces a responder a los periodistas que pedían su opinión acerca de lo publicado por «Gara».
A estas alturas ya no sirve de nada fingir firmeza, ni dedicar desplantes a las filtraciones batasunas, pues si la vicepresidenta no contestó alegando que «esa información no existe» al proceder de un partido ilegal, deberá entonces aclarar -mejor Zapatero que ella- por qué sí existía Batasuna, a pesar de ser ilegal desde 2003, para negociar un alto el fuego con ETA y, lo que es peor, el futuro político del País Vasco y, por tanto, de España.
Fue Patxi López, y no María San Gil, quien se reunió públicamente con Otegi -procesado por dirigir la organización terrorista ETA/Batasuna- y otros proetarras en un hotel de San Sebastián.
La versión que difunden ahora desde las Moncloa y propagan los periodistas afines es que esas reuniones se produjeron, aunque “a título personal de Jesús Eguiguren”, que habría actuado sin representar al PSOE.
Es muy poco verosímil porque, como Gara refeja en una minuciosa cronología, las conversaciones entre Otegi y Eguiguren tenían contenido político y hablaban sobre asuntos como la creación de una mesa de partidos.
Es evidente que Eguiguren no podía hablar de estas cuestiones a título personal sino como representante del PSOE y con el consentimiento de Zapatero. Eguiguren era secretario de Relaciones Institucionales y ahora es presidente del PSE, lo que descarta que alguien pudiera pensar que no mantenía esos contactos en nombre del partido.
Si Zapatero quiere dejar patente que él no estaba informado y que esas reuniones eran una iniciativa de Eguiguren, como también sostiene su entorno, lo tiene muy fácil: basta que le pida hoy públicamente la dimisión de todos sus cargos.
No lo va a hacer, porque todo indica que el presidente tenía conocimiento de esos contactos y los utilizaba para su estrategia política. Es de puro sentido común.
Se confirman los peores temores sobre la implicación del PSOE en una negociación con ETA a través de Batasuna, en la que los socialistas aceptaron el carácter «político» del «conflicto» y la necesidad de un acuerdo para superarlo. Es decir, ETA se habría legitimado históricamente ante los socialistas.
Tales contactos fueron posibles únicamente gracias a un ejercicio insospechado de doble moral por parte de Zapatero y de la cúpula del socialismo vasco, pues al mismo tiempo que celebraban esas reuniones clandestinas, firmaban un Pacto Antiterrorista que apostaba por negar toda naturaleza política a ETA y por su derrota incondicional.
La falta de escrúpulos que requiere el mantenimiento de esta deslealtad con el Estado y con la sociedad es un drama para la democracia española, porque significa que el que era el principal partido de la oposición jugaba a dos bandas y, al tiempo que recibía información privilegiada de la lucha contra ETA en la mesa del Pacto Antiterrorista, trazaba con Batasuna la ruptura del orden estatutario y constitucional mientras ETA ponía muertos sobre la mesa.
Según «Gara», en 2002, el año en que ETA mató entre otros a Silvia Martínez, de seis años, en Santa Pola, y al edil socialista, Juan Priede, en Orio; el año en que el Congreso, con el voto del PSOE, decidía que se ilegalizara el entramado batasuno, en ese año, dirigentes del PSE pactaban con Batasuna que en el País Vasco lo que realmente entorpecía la convivencia era un problema político de reconocimiento de los derechos del pueblo vasco. Estaban negociando lo mismo que ETA había convenido con el PNV en el acuerdo de Estella.
El Pacto Antiterrorista no prohibía expresamente reunirse con Batasuna, pero indicaba en su prólogo que los firmantes no podían tener contactos políticos con el PNV hasta rompiera el Pacto de Lizarra, entonces vigente.
Es evidente que el PP no podía ni siquiera imaginarse que el PSOE, que se obligaba en el punto noveno del Pacto a «intercambiar información» y a mantener «posiciones conjuntas», iba a reunirse en secreto con el brazo político de ETA. Y menos después de su ilegalización.
Los hechos evidencian que el PSOE vulneró el espíritu y la letra del Pacto Antiterrorista y que ha cometido una gran deslealtad con el PP, al que apoyaba públicamente en su política de firmeza frente a ETA mientras negociaba entre bastidores con Batasuna.
Un doble juego que dice muy poco del sentido de la ética y de la coherencia del partido de Zapatero.

MISCELÁNEA (O NO).-

ETA CONTINÚA APRETANDO LAS CLAVIJAS A ZAPATERO.
Desvela Gara hoy que han existido 25 reuniones, antes y después del 11-M, con el Partido Socialista Obrero Español, lo cual explica mucho de lo que ha sucedido en España desde el 11 de marzo. Lo más inquietante del episodio es pensar en los motivos que pudieran existir para que se celebraran las reuniones previas al 11-M. Por parte de ETA, uno puede perfectamente imaginarse qué interés tenía: estaba acorralada, diezmada, infiltrada, aislada y arruinada, así que ¿por qué no buscar un salvavidas en alguna parte? Sin embargo, ¿cuál era la motivación para el PSOE? ¿Qué interés podía tener en conversar con una banda terrorista que estaba en las últimas? ¿Qué podía una banda en fase terminal ofrecer al PSOE como contrapartida de la negociación?
EL SUP HA PERDIDO, POR PRIMERA VEZ EN 20 AÑOS, las elecciones sindicales en la Policía, que
han sido ganadas por la coalición entre CEP y UFP. Me parece una excelente noticia. No sólo porque la CEP se lo merece, después del ímprobo trabajo que han hecho en estos años, sino porque los funcionarios policiales han pasado factura a ese sindicato que no se ha opuesto al proceso de rendición del Estado ante los asesinos de tantos compañeros suyos. Además, creo que en algunas habitaciones donde no existe el Estado de Derecho estarán lamentando profundamente los resultados, cosa que a todos los que creemos en la democracia y en el Estado de Derecho nos llena de regocijo.
Y AYER SE PRODUJERON EN EL JUICIO VARIAS DECLARACIONES DE IMPORTANCIA.
Tendremos oportunidad de comentar más extensamente la peregrina deposición de los forenses que no practicaron la autopsia a los presuntos suicidas de Leganés. Por el momento, una pregunta relacionada con el gas: ¿cómo es posible que no hubiera indicios de inhalación de gas en unos terroristas a los que los GEO inundaron de gases lacrimógenos minutos antes de la explosión del piso? La directora del Instituto Anatómico Forense desveló también un dato enormemente interesante: que la Brigada Provincial de Policía Científica se hizo cargo de las ropas que llevaban las víctimas de los atentados, ropa que se les quitaba antes de practicarlas la autopsia y que se introducía en bolsas de plástico. ¿Dónde están esas ropas? Porque está claro que en pocos lugares mejores que ese podrían encontrarse restos suficientes del explosivo como para realizar análisis exhaustivos. ¿Quién dice que no se recogieron muestras?
Luís del Pino.

19 mayo 2007

11-M: LOS FORENSES.-

UN DETALLE Y LA VERDAD.
La jornada de ayer tuvo dos frentes: en la sala, fue el día de los forenses; fuera de ella, los medios debatieron acerca de la interpretación del informe pericial sobre los explosivos.
LOS FORENSES.
La declaración del los médicos forenses tuvo tres aspectos bien diferentes: por un lado, se habló del trabajo en el IFEMA para realizar las autopsias a las víctimas; por otro, de las practicadas a los suicidas de Leganés; y finalmente, de la profanación de la tumba del GEO que falleció en la operación llevada a cabo allí.
En cuanto a las primeras, hay un único detalle a destacar. Las víctimas del 11-M murieron desde luego a consecuencia de la explosión, pero uno de los forenses, en un determinado momento, dijo que no habían encontrado objetos que perforaran o golpearan los cuerpos. Lamentablemente, ni la Fiscal, ni las acusaciones particulares, ni las defensas repreguntaron sobre este detalle. Ni siquiera el Juez Bermúdez, tan atento a los cabos sueltos, se percató de la importancia de este punto, que habría merecido una aclaración. ¿Por qué? Pues porque en la mochila de Vallecas, además del teléfono móvil, los cables y el explosivo, se encontró algo más de medio kilo de metralla. Si los cadáveres no presentaban incrustados tornillos o tuercas, ni perforaciones, la conclusión es que las bombas que estallaron el 11-M fueron construidas con arreglo a unos parámetros diferentes de los de la mochila de Vallecas.
Respecto de los suicidas de Leganés, los forenses fueron puestos en evidencia por los abogados cuando les preguntaron en qué basaban la conclusión que contiene su informe relativa a que la causa de la muerte de los integrantes de la célula de Leganés fue el suicidio. Se hizo evidente que lo único que ellos pueden certificar es que murieron a causa de una explosión y que, en el momento de producirse ésta, estaban vivos. Al final, vinieron a reconocer que su conclusión se basa en los informes policiales y, lo único que ocurre es que, de su examen, no resulta nada que contradiga la hipótesis del suicidio.
En cuanto a la profanación de la tumba del GEO que falleció a consecuencia de la explosión provocada por los terroristas suicidas, uno de los forenses dejó bien claro que la quema del cadáver tras la profanación es irrelevante a efectos del borrado de alguna evidencia que pudiera conservar el cadáver. Lo categórico de la afirmación desafía la lógica. Una cosa es que la quema no fuera todo lo intensiva que sería necesario para borrar todo vestigio que el cadáver pudiera conservar y otra muy diferente es que no desapareciera ninguna, ni que ésa no fuera la intención de los profanadores. Tampoco en esta ocasión hubo repreguntas.
UN DETALLE RELEVANTE.
Sin embargo, el detalle más importante de los que han revelado los forenses, lo dio uno de ellos cuando habló del examen que hizo a los detenidos. Fue a preguntas de la Fiscal, cuando, con inocencia sólo aparente, se interesó por si los procesados, tras su detención, habían sido objeto de malos tratos. Fue entonces cuando el forense reveló que Jamal Zougam, cuando fue examinado poco después del 14 de marzo, le preguntó quién había ganado las elecciones.
Recordemos que Jamal Zougam es el único procesado que fue detenido antes de las elecciones. Su condición de marroquí fue lo que convenció a los españoles que tenían que acudir a las urnas al día siguiente de que la autoría era de origen islamista. A lo largo del juicio, las pruebas existentes contra él se han ido revelando insuficientes, ya que no se ha acreditado ninguna relación con la célula de Leganés, supuesta autora del atentado, y los testigos que reconocieron haberlo visto en los trenes se contradijeron, tanto en lo que se refiere a los convoyes donde fue visto, como en cuanto a la ropa que vestía. De manera que lo único que le queda a la Fiscalía es el hecho de que fue el que vendió la tarjeta telefónica hallada en el teléfono de la mochila de Vallecas. No sólo, sino que, a pesar de que tuvo intervenido su teléfono por la Policía, debido a que era considerado un peligroso fundamentalista, jamás se le probó nada y nunca fue detenido antes del 13 de marzo. Admitido que el atentado del 11-M tenía como finalidad cambiar el resultado de las elecciones, el preguntar Zougam por cuál fue es algo que le incrimina - ¿? - aunque es obvio que no lo suficiente como para poder condenarle por el asesinato de 191 personas.
Sin embargo, la revelación es importante. Y es que, aunque es muy probable que Zougam no colocara las bombas, no es descartable que colaborara con los terroristas para que el atentado cumpliera su fin. Recuérdese que Zougam fue identificado por varios testigos en diversos convoyes porque se apoyó en el hombro de uno, arroyó a otro, y preguntó a un tercero sobre cómo ir a Atocha. En todas las ocasiones vistió ropa distinta y, en una ocasión, uno de los testigos recordó una escayola en la nariz, que ninguno de los otros vio. Así que todos lo reconocieran tras su detención, pero, a la vez, tales testimonios permiten que sea finalmente absuelto por ser contradictorios los unos con otros. Este posible modo de colaborar con los que colocaron las bombas, fueran o no los de Leganés, implica un cierto compromiso con el fin del atentado y explica la pregunta hecha al forense.
Con todo, desde el punto de vista procesal, hay que decir que es una base muy débil en la que poder fundamentar una condena de la magnitud de la que pesa sobre Zougam.
LOS EXPLOSIVOS EN LOS MEDIOS.
Como era fácil de esperar, la actitud de oficialistas y conspiracionistas ante el informe pericial relativo a los explosivos empleados ha sido muy diferente.
Por un lado, El Mundo destacó que los peritos de la Guardia Civil reconocen que el explosivo empleado en uno de los focos tenía que tener, entre sus componentes, el dinitrotolueno, lo que descartaría el empleo de la Goma 2 ECO. Esto no es exacto. El informe de los peritos de la Guardia Civil dice efectivamente que: “En todas las muestras tomadas de los focos de explosión de la Estación de Atocha, Estación de El Pozo, Estación de Santa Eugenia y calle Téllez se detecta dinitrotolueno como componente explosivo”. Pero esta forma equívoca de expresarse no quiere decir que crean que el explosivo empleado tenía que tener entre sus componentes el dinitrotolueno. Y para darse cuenta, basta seguir leyendo: “Cabe hacer la misma reflexión anteriormente indicada para las bolsas contenedoras. Puede decirse de ellas que el nitroglicol sale con toda facilidad, incluso a los pocos días de haberlas cerrado (primer ensayo medido a los 4 días). Igualmente y con el tiempo, perfunden el dinitrotolueno y la nitroglicerina”. O sea, que creen, estén o no en lo cierto, que la presencia del dinitrotolueno podría deberse a que éste “perfunde” el plástico del que están hechas las bolsas empleadas por los TEDAX.
Por su parte, el oficialista El País, ya no dijo que el informe concluye que se empleó Goma 2 ECO, tal y como hizo el martes, sino que, con él en la mano, no puede descartarse que lo empleado fuera Goma 2 ECO. “Ni afirmarse”, deberían añadir.
El caso es que ninguno de los dos resaltó lo más importante del informe: que, con los medios de que han dispuesto los peritos, no puede saberse qué estalló en los trenes. Y no sólo, sino que debieran haber destacado ambos el escándalo que supone que los trenes hayan sido desguazados, que el agua y acetona con que se lavaron las muestras recogidas de los focos, se haya perdido, que las pocas que queden se hayan guardado en bolsas permeables a contaminaciones y que, para colmo de negligencias, se hayan conservado en un lugar donde la contaminación hipotéticamente producida lo haya sido precisamente de sustancias que se emplean en la fabricación de explosivos.
Ayer mismo publicó el The Washington Post una noticia en la que se dio cuenta de la teoría de tres científicos norteamericanos según la cual Kennedy fue asesinado a consecuencia de tres balazos y no dos. Si fuera cierto que las balas fueron tres, quedaría acreditada la presencia de un segundo tirador, además de la de Lee Oswald. Por eso, han solicitado examinar los cinco fragmentos de bala rescatados tras el crimen. Con independencia de la solidez de esta nueva teoría, el caso es que, como es natural, los cinco fragmentos se conservan debidamente custodiados. ¿Qué pensaría el resto del mundo y la misma sociedad estadounidense si el FBI dijera ahora que los cinco fragmentos han desparecido, se han tirado a la basura, se han descompuesto o se han mezclado con infinidad de evidencias de otros crímenes almacenadas en un sótano? Han pasado más de cuarenta años desde el magnicidio y allí pueden hoy, con nuevas técnicas, examinar esos fragmentos y confirmar o rebatir lo que cualquier científico tenga a bien alegar. Aquí, después de tan sólo tres años, no quedan trenes, no quedan los líquidos empleados en los primeros análisis, y las pocas muestras conservadas están tan contaminadas que apenas pueden revelar nada de interés.
El juicio que se sigue en la Casa de Campo no tiene por finalidad investigar estos hechos, pero no estaría de más que el tribunal, en algún momento, acordara ponerlos en conocimiento del Ministerio Fiscal por sui fueran constitutivos de delito. También sería reconfortante que alguien, con suficiente autoridad para ello, comenzara a investigar si se ha incurrido en negligencia inexcusable en el proceso de recogida y conservación de pruebas relativas al mayor atentado terrorista de la Historia de España. Y, mientras tanto, al periódico de mayor tirada lo único que le preocupa es que la versión oficial se sostenga, aunque sea cogida con palillos, y el que le sigue a la zaga en difusión titula a cuatro columnas y editorializa apoyándose en frases sacadas de contexto.
Si llegamos un día saber lo realmente ocurrido, será un auténtico milagro.
Emilio Campmany es licenciado en Historia Contemporánea y en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid. Es Registrador de la Propiedad. Su novela “Operación Chaplin”, cuya trama gira alrededor del atentado que sufrió José María Aznar en 1995 a manos de la ETA, fue finalista del V Premio Río Manzanares en 2003. Próximamente publicará otra en torno al asesinato de Efialtes, líder del partido democrático en la Atenas de Pericles. Colabora con la revista Chesterton. Estudioso de temas estratégicos. Actualmente trabaja sobre los problemas jurídicos que plantean las estrategias de la guerra contra el terror.

CROMATOGRAFIA DE CAPA FINA.-


18 mayo 2007

AUTOPSIAS NO. “A OJO”.-

LOS GEO USARON GAS LACRIMÓGENO ANTES DE LA EXPLOSIÓN. LOS FORENSES QUE EXAMINARON LOS CADÁVERES DE LEGANÉS DICEN QUE NO HALLARON "SIGNOS DE INHALACIÓN DE GAS".
La ex directora del Instituto Anatómico Forense, Carmen Baladía, prestó esta tarde declaración junto con otros médicos forenses que participaron en los exámenes de los cadáveres de las 191 víctimas de los atentados, así como de los supuestos terroristas de Leganés. Sobre este episodio, se confirma lo ya adelantado por Libertad Digital: A los supuestos terroristas
no se les realizó una autopsia. Destaca, además, la contradicción existente entre lo declarado por los GEO y los resultados de los análisis realizados. Según los policías, intentaron hacer salir a los supuestos terroristas utilizando gas lacrimógeno. Pero en dichos análisis "no se encontró ningún signo de inhalación de gas". Tampoco se encontró ningún resto de explosivo incrustado en el cuerpo de los siete cadáveres.
La ex directora del Instituto Anatómico Forense, Carmen Baladía, compareció por la tarde en esta trigésimo octava sesión del juicio del 11-M, junto con distintos médicos forenses que participaron en los exámenes de los cadáveres de las 191 víctimas de los atentados, así como de los supuestos terroristas de Leganés.
Quede claro que a los muertos de la calle Carmen Martín Gaite no se les practicó ninguna autopsia. Se les realizó en su lugar un estudio de los restos humanos para poder determinar las causas de la muerte. "La conclusión –explicaron los doctores Prieto Carretero y Conejero – es que se trataba de una muerte violenta, politraumatismos muy severos y de carácter suicida". Sin embargo, y a preguntas del letrado Andreas Chalaris, los peritos indicaron que en los análisis realizados "no se encontró ningún signo de inhalación de gas". Por tanto, esto chocaría frontalmente con lo declarado por todos los GEO que intervinieron en la operación de Leganés. Los policías declararon que antes de que se produjera la explosión, intentaron hacerles salir utilizando gas lacrimógeno. Gas que, inexplicablemente, no inhalaron los presuntos terroristas, según consta en los análisis.
La abogada que representa a la AVT, les preguntó por las fechas que aparecen en dicho estudio. Por un lado, consta que los análisis fueron realizados el 6 de noviembre de 2004, pero tiene como fecha de entrada en el registro el 20 de abril de 2004. Los peritos respondieron que tenía que deberse a un "error en la trascripción". "Estamos hablando de un estudio que se realiza el 7 de abril".
Los peritos insistieron en varias ocasiones que los presuntos terroristas estaban vivos antes de producirse la explosión y que se habían suicidado. Sin embargo, reconocieron que a la hora de realizar esta afirmación tuvieron en cuenta, fundamentalmente, la información facilitada por la Policía que estuvo presente en el levantamiento de los cadáveres, así como las heridas y el color de las quemaduras.
Y es que, tal y como contestó a las preguntas de una de las abogadas, no se realizó ningún estudio comparativo entre las víctimas de los trenes y los muertos de Leganés. Además, los peritos que examinaron los cadáveres de los supuestos terroristas no realizaron las pruebas a las víctimas de los atentados.
Por otro lado explicaron que el hecho de que no se observara sangre en el lugar donde se encontró a los cadáveres puede deberse al desgarro muscular, "que frena la sangre", o que pueda haber salido despedida "en multitud de direcciones y no haber dejado un charco".
Pero otra de las cosas destacables es que no existe la fecha de la muerte. Los forenses explicaron que "no había signos de putrefacción" y lo que hicieron fue señalar que la fecha de la muerte que les dieron era compatible con las señales que presentaban los cuerpos. Les preguntaron expresamente por esto: "¿Cuando realizan una autopsia (que en este caso no se hizo) realizan una prueba concreta para datar la muerte?" "No", contestó la perito.
BALADÍA DESCARTA QUE HUBIERA SUICIDAS EN LOS TRENES.
La ex directora del Instituto Anatómico Forense, Carmen Baladía, afirmó que entre las 191 víctimas de las explosiones en los trenes, "no había signos indiciarios propios de un suicida terrorista". Sobre los cadáveres de Leganés indicó que uno de ellos tenía incrustado un pequeño objeto metálico, "típico del suicida terrorista que quiere morir matando y se adosa el material que va a utilizar para causar su muerte y la de otros". "Mis compañeros pensaron, con buen criterio que podían ser restos de material explosivo", aunque después aclaró que resultó ser una pila de un reloj.
También detalló la actuación de su departamento durante los atentados del 11-M. Relató que tras tener conocimiento de la tragedia se dirigió al Anatómico Forense e intentó organizar zonas para realizar las autopsias. Cuando vieron las dimensiones de la tragedia y vieron que no podían realizar su trabajo en estas dependencias y decidieron trasladarse al IFEMA. Allí decidieron cómo iban a numerar los cadáveres para evitar errores. La doctora Baladía explicó que el día 18 de marzo finalizaron su intervención, y que en días posteriores llegaron al Instituto Anatómico Forense cuatro cadáveres procedentes de hospitales, con lo que "en total" eran "191 fallecidos".
El forense de la Audiencia Nacional, Juan Miguel Monge, explicó, por su parte, las consecuencias de una muerte en explosión, la experimentada por la gran mayoría de las víctimas de la masacre. Dijo que en todas las deflagraciones se produce una onda de presión alta y breve que provoca, en la mayor parte de los casos, la muerte inmediata. Por ello, apuntó, muchos de los cadáveres de los trenes fueron hallados en los mismos asientos en los que viajaban.
Explicó que esta onda de presión produce un golpe seco a alta velocidad que origina un gran choque. Su fuerza se mide en kilogramos y a partir de los 30 se produce la muerte, agregó. A esta primera onda le sigue otra, denominada de succión que causa amputaciones y explica que muchas víctimas queden semidesnudas. Esta segunda onda justifica, según apuntó la doctora Baladía, que no se encontrara en los cadáveres ningún objeto que pudiera responder a un explosivo.
ZOUGAM PREGUNTÓ QUIÉN HABÍA GANADO LAS ELECCIONES.
El doctor Monge aclaró que se encargó del reconocimiento de todos los detenidos en relación con los atentados y dijo que le llamó la atención que uno de ellos, Jamal Zougam, le preguntara una vez arrestado quien había ganado las elecciones, que se celebraban el 14 de marzo. En cuanto a la posibilidad de que alguno de los 116 imputados en la causa o de las 29 personas finalmente procesadas sufriera malos tratos durante los interrogatorios explicó que una minoría alegó haberlos recibido. "Las alegaciones eran muchas veces por condiciones higiénicas y algunos alegaban que les habían dado alguna colleja o tirones de pelo", indicó.
LA PROFANACIÓN DE LA TUMBA DEL GEO TORRONTERAS FUE "UNA SUPERCHERÍA".
Por su parte los médicos Miguel Ángel Castillo y Francisco Pera que se ocuparon de la autopsia del GEO fallecido en la explosión de Leganés, Francisco Javier Torronteras, indicaron que la causa del fallecimiento fue la pérdida sanguínea provocada por la rotura de la arteria femoral. La arteria se rompió por el impacto de un ladrillo que provocó su muerte "ipso facto". El policía sufría además, traumatismo craneoencefálico, añadieron. El doctor Castillo se encargó de realizar una segunda autopsia al cadáver de Torronteras tras la profanación de su tumba. Explicó que el féretro fue forzado y que encontraron el cuerpo quemado. No obstante esta acción, que calificó como "una superchería", no provocó la desaparición de vestigios. En su opinión la violación del cuerpo no fue un trabajo profesional.

17 mayo 2007

ROJOS: TODOS “CONTAMINADOS”.-

LA CONTAMINACION CONNECTION.
La sectaria posición adoptada por nuestro “brillante” Fiscal General del gobierno, es para tener miedo. Ver:
http://claridad-meridiana.blogspot.com/2007/05/sin-embargo-conde-se-pumpida.html
Y da miedo, porque se pueden aventurar las presiones que va a recibir el Tribunal para que vea las cosas como no son. Presiones y hasta amenazas, más o menos veladas, en el sentido de que lo que le ocurrió al juez Gómez de Liaño, puede pasarle a otro y las que cayeron contra Fungairiño para que “tomara el olivo”, bien pueden repetirlas. El que hizo un cesto, hace ciento: solamente necesita de mimbres y tiempo.
Como “me trago” completas casi todas las retransmisiones en directo del Juicio, nadie ha de contarme nada. De ahí nace:
http://claridad-meridiana.blogspot.com/2007/05/de-explosivos-y-otros-engaos.html
Y en mis apreciaciones, convergen personas muy serias como Campmany:
http://claridad-meridiana.blogspot.com/2007/05/anteayer-el-peridico-el-mundo-publicaba.html
LAS TEORIAS CONTAMINANTES.
PRIMERA.-
La primera “parida” presumía “contaminación en origen”, en las instalaciones de fabricación de Unión Española de Explosivos. Es increíble que la empresa desechase un producto – la Goma Dos EC – por el poder contaminante de uno de sus componentes – el DNT – y de manera simultánea actuasen en plan “chapuzas” permitiendo dicha contaminación.
Parece ser que la empresa envió un recadito en la dirección oportuna – con ciertos signos de no permitir la difamación – y ahí se abandonó la teoría. Para entonces los ecos de Polanconia y adláteres se habían oído en la luna.
SEGUNDA.- En estos momentos – cambio de rumbo - la contaminación es “por volatilidad” y ha tenido lugar en los almacenes de pruebas de la Policía. Claro está que, para eso, han de reconocer que los polis son unos chapuceros y unos ignorantes, que utilizan contenedores inadecuados. Y que además, han de tener ingentes cantidades de DNT – producto presuntamente cancerígeno – almacenadas en sus dependencias, para que, por “volatilidad”, penetre en el contenedor inadecuado.
O “eso”, o el cielo de Madrid, está – necesariamente - preñado de Dinitrotolueno. Responsabilidad de Esperanza Aguirre – of course - que desea transmitir el cáncer entre la ciudadanía.
EL PROBLEMA.- Si, por parte del Tribunal, se establece que el explosivo de los trenes no ha sido Goma Dos ECO, será imposible condenar por asesinato a ninguno de los imputados. Es posible que sean “peligrosos terroristas” que deseasen matar no a doscientas personas, sino a un millón; pero no existe el crimen en el grado de íntimo deseo. Y se haría necesario buscar a los verdaderos asesinos. Y eso que – a los pocos meses de atentado – Corto Zapatero manifestó que el asunto estaba clarísimo. Pues que nos lo cuente.
Otro problema para los agentes que “investigaron”, sería explicar como les dio tiempo a establecer sus hipótesis, en tan corto espacio de tiempo. ¿Sabía alguien, con carácter previo, que iban a atentar?
LA SOLUCION.- Lo ideal habría sido que no tuviesen aquella “prisa loca” por desguazar los trenes. Hubiese sido, así mismo, conveniente haber analizado las ropas de los viajeros que resultaron ilesos, pero se da el caso de que aquellos que las ofrecieron – han habido testimonios en el Juicio al respecto – recibieron el rechazo del Ministerio del Interior con pretextos como que el análisis a realizar era muy caro… por lo que se ve, la muerte de 200 personas, carece de importancia para el ínclito Rub al Kaaba… una vez instalado en la poltrona ministerial.
Pero como es imposible rectificar a estas alturas – por razones parecidas a la ausencia de autopsias de los muertos de Leganés no fuera a descubrirse que “ya” estaban fiambres antes de la explosión – habremos de recurrir a los muertos. Y he aquí que no quieren exhumar cadáveres ni en pintura, porque” para ellos”, no tendrían mas Teoría contaminante que la de los gusanos. La Manjón ya anunció “que por encima de su cadáver”; será hija de sectaria…
Es posible que desde “El País”, nos sorprendan con un ensayo sobre “la producción de DNT por parte de los nematelmintos, los anélidos y hasta las fanerógamas” que crecen “encima”; contaminación a través de las raíces.
Otros artículos ilustrativos, son:
http://claridad-meridiana.blogspot.com/2007/05/11-m-los-peritos.html
http://claridad-meridiana.blogspot.com/2007/05/11-m-se-acab.html

SIN EMBARGO… CONDE SE “PUMPIDA”.-

COMPARA LAS DUDAS SOBRE EL 11-M CON LAS CRÍTICAS A SU ACTUACIÓN CON ANV. CONDE PUMPIDO DESACREDITA A LOS PERITOS INDEPENDIENTES Y SE AGARRA A LAS CONCLUSIONES DE LA POLICÍA CIENTÍFICA.
El fiscal general del Estado no acepta las conclusiones establecidas en el informe sobre los explosivos utilizados en el 11-M. El varapalo a la versión oficial, y por ende a la de la fiscal Olga Sánchez, queda de manifiesto no sólo por las conclusiones a las que llegan los peritos propuestos por las partes, sino también por las establecidas por los de la Guardia Civil. Conde Pumpido se agarra a lo determinado en el informe por la Policía Científica para afirmar tajantemente que el explosivo utilizado es "compatible con la Goma 2 ECO o la Goma 2 EC" y da por buena la teoría de la contaminación en fábrica, imposible de sostener científicamente. Asimismo, aprovechó para arremeter contra la profesionalidad de los peritos independientes y contra todos aquellos que no comulgan con la versión oficial.
El fiscal general del Estado, Cándido Conde Pumpido, aseguró este jueves que el resultado del informe pericial oficial sobre los explosivos utilizados en los atentados del 11-M confirma que el explosivo "es compatible con la Goma 2 ECO o la Goma 2 EC", al haberse "mezclado" en Mina Conchita, aunque precisó que "no se puede identificar de manera absoluta" el tipo de dinamita empleada por los terroristas.
En los desayunos informativos organizados por Europa Press, Conde Pumpido criticó las conclusiones de los peritos de parte en el informe por defender "lo mismo" que algunas acusaciones personadas en la causa sostienen en el procedimiento. "Siempre saldrá un miembro de una asociación que al mismo tiempo es miembro de la asociación que sostiene la teoría de la conspiración y es perito. ¡Claro!, este señor qué va a decir", se lamentó. "Los peritos de parte son de parte y defienden posiciones de parte", añadió.
Tras subrayar que hay pruebas suficientes para "aclarar" todo lo ocurrido en los atentados contra los trenes de cercanías, el fiscal general apuntó que se acordó realizar un nuevo informe sobre explosivos a petición de "quien decía que era necesario ir más allá" y celebró que la prueba, que supuso "un grado de sofisticación que no se había hecho nunca", haya confirmado la versión defendida por la fiscal Olga Sánchez.
A su juicio, la táctica empleada por algunos sectores para ir en contra de la actuación de la Fiscalía en el caso de la investigación de los atentados es similar a la utilizada para criticar la postura del Ministerio Público respecto a la impugnación de las 133 listas de Acción Nacionalista Vasca (ANV).
Al respecto, el máximo responsable de la Fiscalía se quejó de que "cada vez que" se da "un paso para avanzar más", siempre se les "pedirá ir más allá". "Da igual lo que vayamos hacer – señaló – porque hay un sector de la población mediático y político que está dispuesto a que se haga lo que se haga siempre será insuficiente".
EXHUMACIÓN DE LOS CADÁVERES.
En este punto, puso como ejemplo una supuesta petición que, según él, han hecho algunos peritos de parte para exhumar los cadáveres de los atentados, con el fin de analizar nuevas muestras de explosivos que podrían mantener intactas para determinar el tipo de explosivo utilizado por los islamistas. "En algún momento habrá que parar, pero entonces criticarán que no se quiere saber la verdad porque no se ha querido desenterrar los cadáveres", denunció el fiscal general del Estado, que insistió en que "si se hace, algo más pedirán".
A preguntas sobre el desarrollo del juicio por el 11-M, Conde-Pumpido indicó que se está celebrando "de manera excepcionalmente brillante" y elogió la actuación del tribunal, la Fiscalía, las acusaciones y las defensas de los acusados. Desde su punto de vista, las sesiones de la vista oral "están desgranando las pruebas, lo que está confirmando el ámbito de investigación seguido por la Fiscalía". "Tengo la convicción de que hay suficientes pruebas sobre la autoría yihadista de los atentados", apuntó.

11-M: SE ACABÓ.

La jornada de ayer estuvo dedicada a que los peritos ratificaran determinados informes relativos a otras tantas pruebas cuya fiabilidad no ha sido puesta en tela de juicio. De manera que la acreditación de la existencia de un denso tráfico de llamadas entre la trama asturiana y la célula de Leganés no ha sorprendido a nadie. Por otro lado, los abogados defensores se esforzaron, sin mucho éxito, en arrojar dudas sobre los exámenes grafológicos y de huellas dactilares en cuanto que incriminaban a sus patrocinados, pero sin que nada de ello tenga incidencia en la valoración general que deba de hacerse.
EXPLOSIVOS.
Lo verdaderamente importante de la jornada de ayer es la entrega del informe definitivo elaborado por los peritos encargados de determinar qué clase de explosivo estalló en los trenes. El resultado debiera de ser descorazonador para todos. Sin embargo, el oficialista El País ya publico anteayer la noticia presentándola como si los peritos estuvieran en condiciones de afirmar que lo estallado en los trenes fue Goma 2 ECO. Nada más lejos de la realidad. La conclusión es sencillamente ésta: no saben qué estalló en los trenes.
Hagamos un repaso de la cuestión.
Todo el explosivo rescatado intacto en los lugares relacionados con el 11-M es Goma 2 ECO. Lo es el explosivo hallado en la Renault Kangoo la misma mañana del atentado, lo es el hallado en la mochila de Vallecas desactivada la madrugada siguiente, lo es igualmente el empleado para fabricar el artefacto desactivado en las vías del AVE a la altura de Mocejón y lo es también el recuperado en Leganés tras el suicidio colectivo de la supuesta célula autora del atentado del 11-M.
Sin embargo, la misma mañana del atentado, antes de que apareciera la primera Goma 2 ECO de la Renault Kangoo, el Subdirector General Operativo de la Policía Nacional (esto es, el número dos de la Policía) recibió de uno de sus subordinados la noticia de que lo que había estallado en los trenes fue Titadyn con cordón detonante. Dado que el Titadyn es la dinamita que viene empleando ETA en los últimos años por haber robado en 1999 grandes cantidades de ella, la noticia sirvió para confirmar la autoría etarra de la que todos sospechaban. El subordinado que se supone dio esta información al Subdirector General Operativo lo negó en el juicio.
Luego, el que la bomba de la mochila de Vallecas, aparecida la madrugada siguiente, estuviera fabricada con Goma 2 ECO hizo que se aceptara como una verdad indubitada que ése había sido el explosivo empleado en los trenes, ya que se dio por hecho que la de Vallecas era una mochila que, tal y como ocurrió con otras dos descubiertas en Atocha y en la misma estación de El Pozo, no había hecho explosión y había sido trasladada a la Comisaría sin ser detectada hasta entonces.
Sin embargo, muy pronto comenzaron a surgir dudas acerca de la fiabilidad de esta mochila. Y es que ésta contenía un teléfono móvil como sistema de activación y el teléfono móvil, a su vez, una tarjeta telefónica, innecesaria para la activación, pues bastaba el sistema de alarma del teléfono. La tarjeta conducía a un locutorio de Lavapiés regentado por un marroquí de supuestas ideas fundamentalistas, que fue detenido en su casa el sábado anterior a las elecciones del 14 de marzo. Dado que es improbable que un terrorista que regenta un locutorio emplee alguna de las tarjetas comercializadas por él para fabricar una bomba, pudiendo como puede comprarlas en cualquier otro lugar sin dejar rastro de su persona, y dado igualmente que, si lo hubiera hecho, la noticia de la aparición de la mochila le habría impulsado a huir, se empezó a barajar la posibilidad de que, quizá, la mochila de Vallecas fue colocada para ser descubierta y condujera pronto a un islamista y así garantizar el resultado que el atentado sin duda pretendía: provocar un vuelco en las elecciones del 14 de marzo.
El caer en la posibilidad de que la mochila fuera una prueba falsa, hizo que los ojos se volvieran hacia todo lo relativo al explosivo y resultó que el que era Jefe de los TEDAX el 11 de marzo, manifestó ante la Comisión de investigación del Congreso de los Diputados que lo que estalló en los trenes fue nitroglicerina, cuando la Goma 2 ECO carece de esta sustancia. Resultó igualmente que el informe elaborado por los TEDAX poco después del atentado explica que lo que estalló en los trenes fue alguna clase de dinamita porque se encontraron componentes genéricos de esta clase de explosivo, pero sin especificar cuales. Que en un informe, por error, se incluyó la metenamina, que tampoco es ingrediente de la Goma 2 ECO.
Por otra parte, se fueron descubriendo acciones dentro de la Policía Nacional para ocultar al Juez instructor cualquier pista que pudiera conducir a ETA. El caso más importante fue el del ácido bórico, en el que altos cargos de la Policía Científica falsificaron un informe para suprimir del que habían elaborado subordinados suyos una mención a ETA. Esto hizo sospechar que, a lo mejor, la Policía ocultó los componentes del explosivo estallado en los trenes para evitar que se descubriera que había sido otro diferente al de la mochila de Vallecas y que muy bien pudiera haber sido Titadyin lo empleado y reactivarse de este modo la tesis etarra.
Por razones que no se conocen, ni el Juez instructor ni la Fiscalía, durante los tres años de instrucción, han mostrado el más mínimo interés en aclarar esta cuestión, dando por hecho que lo que estalló en los trenes fue Goma 2 ECO, a pesar de no existir en el sumario un solo informe que lo avale con algo distinto que no sean meras deducciones apoyadas en el explosivo encontrado en otros lugares. El que esta grave carencia de la instrucción no fue un invento de los conspiracionistas para desacreditar al Juez del Olmo y a la Fiscal Olga Sánchez se puso de relieve cuando, al iniciarse el juicio, el Presidente del tribunal aceptó encargar una prueba pericial encaminada a determinar qué explosivo estalló en los trenes.
Hecho el encargo, el tribunal fue solicitando informes parciales de lo que se iba descubriendo. El primer sartenazo que recibió la versión oficial fue el hallazgo de dinitrotolueno en algunos restos de los focos de los trenes. El dinitrotolueno (DNT) no forma parte de la composición de la Goma 2 ECO y sí del Titadyn. Luego, la aparición de DNT en muchas de las muestras de Goma 2 ECO procedentes de los explosivos intactos rescatados de la mochila de Vallecas, la Kangoo, Mocejón y Leganés, llevaron a la conclusión de que el explosivo empleado en los trenes había sido una partida de Goma 2 ECO que, como el explosivo intacto rescatado, estaba contaminado con DNT.
Luego, en el polvo de extintor recogido de uno de los focos, apareció nitroglicerina, otro elemento que no forma parte de la composición de la Goma 2 ECO y sí, en cambio, del Titadyn. Entonces se alegó que la muestra estaba guardada en una bolsa de plástico permeable que era susceptible de permitir contaminaciones.
Pues bien, ayer supimos, que la nitroglicerina, como el DNT, ha aparecido en otros lugares, incluido algunos explosivos intactos recuperados a los terroristas. Que el plástico empleado por los TEDAX para guardar las muestras es perfectamente permeable a esta clase de compuestos. Y que, por lo tanto, el DNT y la nitroglicerina que aparece en las muestras analizadas puede tanto deberse a una contaminación producida en los lugares donde se conservaron, como ser consecuencia de ser elementos integrantes del explosivo empleado en los trenes. Dicho de otro modo, la absoluta negligencia con la que se han conservado las muestras impide, a pesar de los enormes esfuerzos hechos por los peritos, saber qué estalló en los trenes. Si a esto se añade que éstos han sido desguazados y que los TEDAX se han deshecho del agua y acetona con que fueron lavadas para su análisis las muestras recogidas en los focos, el resultado no puede ser más desolador.
En este sentido, es especialmente digno de lectura la parte del informe en el que los peritos de la Guardia Civil describen sus conclusiones. Están desde luego encaminadas a sostener la versión oficial (a sostenerla en el sentido de que no han descubierto nada que la destruya, no que hayan encontrado algo que la confirme), pero dejan la profesionalidad de sus compañeros de la Policía Nacional a la altura del betún.
El caso es que, el tribunal, tendrá que conformarse con la débil deducción de que, puesto que en la mochila de Vallecas lo que había es Goma 2 ECO, eso fue lo que debió de estallar en los trenes, y sobre esta base tan débil tendrá que montar al sentencia.
Sólo queda una esperanza: que la perito de los TEDAX, la que hizo el análisis que concluye que encontró componentes genéricos de las dinamitas sin poder determinar cuáles, nos diga lo que realmente encontró. Débil esperanza porque, lo más probable es que, si ha de ser concluyente, lo sea para decir que lo que encontró fueron los componentes de la Goma 2 ECO y el círculo se habrá definitivamente cerrado.
La frase con la que terminaba anteayer su artículo Casimiro García Abadillo da a entender que los conspiracionistas serios dan por perdida la batalla ante el tribunal y que a éste no le quedará más remedio que resolver sobre la base de la versión oficial. Merece la pena reproducirla porque es toda una rendición, si bien limitada a una batalla, no a la guerra: Los empeñados en desinflar cada día supuestas teorías conspiratorias tendrán que reconocer que ha sido gracias a los que no nos hemos conformado con reproducir dócilmente lo que se filtraba desde el Ministerio del Interior como se ha podido arrojar cierta luz sobre las tinieblas que todavía rodean al 11-M. El tribunal dará su veredicto, seguramente, durante el próximo mes de septiembre. Lo respetaremos, naturalmente. Pero la labor de investigación periodística seguirá su curso mientras queden sombras de duda.
Emilio Campmany es licenciado en Historia Contemporánea y en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid. Es Registrador de la Propiedad. Su novela “Operación Chaplin”, cuya trama gira alrededor del atentado que sufrió José María Aznar en 1995 a manos de la ETA, fue finalista del V Premio Río Manzanares en 2003. Próximamente publicará otra en torno al asesinato de Efialtes, líder del partido democrático en la Atenas de Pericles.